Somos amorfos por culpa de la comida y el sedentarismo

No tienes más que mirar a tu alrededor, a tu plato y al tiempo que pasas sentado

Esperando aparcado en la calle Colón de mi ciudad, viendo la gente pasar e intentando soportar el calor que me asola, no he podido evitar tener este pensamiento. Y tengo toda la razón, somos amorfos, nuestros cuerpos están deformados, desvirtuados, desfigurados, desproporcionados, irregulares, contrahechos y es por culpa de la alimentación y el sedentarismo.

Esto lo pienso desde hace tiempo y pese a eso, a mediodía me he comido seis trozos de quiche de verduras y heura que ha hecho mi cuñao, haciendo honor a lo que como humanos nos caracteriza: No somos omnívoros, ni vegetarianos, ni carnívoros, ni veganos, ni frugívoros… somos homenajetarianos. Nos gusta sentarnos a comer, y darnos un buen homenaje. Y luego siesta.

Y por eso los cuerpos que veo por la calle, amorfos y deshumanizados.

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Barthestudios

Soy una persona de mente clara y calva reluciente con una incontrolable ansiedad por buscar el juego de palabras perfecto, la situación ambigua convertirla en ingeniosa, transformar frases normales y recitarlas en prosa, hacer chistes por doquier como quien no quiere la cosa... y no la puedo controlar.

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