La canción que sonaba cuando murió mi madre

Un día como hoy murió mi madre. Era una mujer joven y sana, no era su hora y fue muy injusto, pues empezaba a vivir los mejores momentos de su vida.

Un día como hoy murió mi madre. Era una mujer joven y sana, no era su hora y fue muy injusto, pues empezaba a vivir los mejores momentos de su vida.

Minutos después de dejarnos la Lola, subí al coche con la cabeza en otra parte, casi como un zombi y enchufé la radio siguiendo los movimientos automáticos que haces sin darte cuenta cuando estás en esa “otra parte”. En ese instante empezaba, curiosamente, a sonar esta canción. Puede que no hubiera en ese momento mejor canción para mi. The Best of Times de Dream Theater. Una canción con una intro y un solo al final emocionante, en mi opinión, el mejor (o el que más me emociona) de Dream Theater. Escrita por el batería de este grupo, dedicada a su padre fallecido, recordando y dando las gracias por todo esos años juntos.

Esa canción que cantas bien alto, con la barbilla estirada para romper el nudo de la garganta y con los ojos cerrados que dejan escapar la indomable lagrimilla, pero que hace que te sientas feliz.

Remember days of yesterday
And how it flew so fast
The two score and a year we had,
I thought would always last

The summer days and west coast dreams,
I wished would never end
A young boy and his father,
Idol and best friend
I’ll always remember
Those were the best of times
A lifetime together
I’ll never forget
Morning shows on the radio
The case of the missing dog
Lying on the fields at the only twelve
Watching Harold and Maude
Record shops, the stick-ball fields
My home away from home
When we weren’t together
The hours on the phone
I’ll always remember
Those were the best of times
I’ll cherish them forever
The best of times
But then came the call
Our lives changed forever more
You can pray for a change
But prepare for the end
The fleeting winds of time
Flying through
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Barthestudios

Soy una persona de mente clara y calva reluciente con una incontrolable ansiedad por buscar el juego de palabras perfecto, la situación ambigua convertirla en ingeniosa, transformar frases normales y recitarlas en prosa, hacer chistes por doquier como quien no quiere la cosa... y no la puedo controlar.

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