Humor amarillo o cómo las tríadas destrozaron mi coche

Bien. Ahora mismo están haciendo la guerra de los clones, el segundo capítulo de la guerra de las galaxias y a Anakin ya se le están empezando a ver los humos. Pues bien, le entiendo perfectamente, me identifico con él completamente justo en estos precisos momentos, ya que esta tarde me ha pasado algo que solo tiene una descripción corta y concisa:

– Debo de estar soñando/no me lo puedo de creer/esto no me esta de pasando a mi –

En definitiva, surrealismo puro.

Estaba yo tranquilamente trabajando en mi empresa y todo bien, es mas, genial. Fuera llovía a cantaros pero por todo lo demás, perfecto. Internet no se me colgaba como otras veces, el programa de diseño me hacía caso, y el emule estaba marchando como un campeón. Era más o menos las 20:30h. Decidimos que ya era hora de irse, pese a la que estaba cayendo, ya que la ligera idea al pasar por nuestras cabezas de llegar tarde a ver el segundo episodio de Star wars hacía que nos helasen aún más los escalofríos que empezábamos a tener de gusto de saber que la íbamos a ver en unas horas. Total que cerramos todo, salimos por la puerta de fuera y ya en la calle, levanto la vista y entre la lluvia cojonera que estaba cayendo, intento ver donde “estaba” aparcado mi coche para ir para allí.

Digo “estaba” por una simple y… surrealista razón. Mi coche estaba aparcado sí, pero 5 metros de donde lo había dejado, con las dos ruedas traseras encima de la acera, con toda la parte trasera destrozada, la luna trasera hecha añiquitos, añicos no, añiquitos, empotrada la parte derecha en una farola, etc. En mi parte izquierda, enigmáticamente al ladito mio, como sonriéndome sarcásticamente con el parachoques medio suelto en el suelo un solitario BMW CI 330, (un tanque, en cuanto a carrocería) puesto del lado contrario y con las luces de emergencia.

“Dios mio no puede ser, no puede ser”, no me lo creía hasta que no he llegado hasta justo al lado del coche y el agua fría del charco donde sin darme cuenta me había metido me ha sacado de mi trance de cara de bobo e incrédulo. Encima lloviendo.

Total, me entero en el bar de al lado que la policía ha venido y se ha llevado al ocupante del BMW a comisaria para dar parte y que le tomaran los datos. Bien, llamo a la polícia y me dicen que todo esta “controlado” y que en frente del ayuntamiento me espera una patrulla para llevarme al retén de la policí­a, para tomarme los datos, etc. Gracias a la inestimable ayuda de uno de los mayores fanáticos que hay en la tierra de Star Wars y que le gracia le jodió la pelí­cula de la que llevaba todo el santo día cantando la cancioncita, el señor Karx, me pude presentar en el ayuntamiento donde casualidades de la vida, el policía que me esperaba era amigo mio. Y encima lloviendo.

– Yeee qué pasa chaval, que me acaban de pegar una ostia!! – desde la ventanilla
– Ostia, no me jodas que al que venimos a recoger eres tú – otro que no se lo cree
– Sí tío sí-
– Venga va, seguidnos-

Nos ponemos detrás de ellos y nos llevan al retén o la comisaría o yo que sé. Yo estaba empezando a desear que me saliera de repente el típico famoso con un inocente de medio metro y un ramo de flores y se acabara aquel calvario. Pese a eso aún estaba de buen humor, si se puede decir así­, después de ver tu coche besándole el culo a un BMW, destrozado y entrándole agua sin parar. No quiero imaginarme como se despertará mañana, solito en medio del polígono, con un extraño pegado a su morro … es que coño, encima me pasa lloviendo!!

Entramos, mi amigoy su compañero delante a un cuartito donde habría lo menos 8 o 9 policí­as, varios hablando o intentándolo con tres chinos, otros con papeleos y otros esperando a hacer el cambio de turno. Total que pasamos dentro, un policía me toma los datos, me dice que no me preocupe, que está todo controlado, quien es el titular, aquí tiene sus papeles, tiene el seguro caducado, venga no me jodas, la grúa tiene que hacerse cargo de su coche, que putada tío, que putada, bla bla bla. Y a los poco minutos de tomarme datos y hacerme varias preguntas, el policía, viendo que yo estaba muy calmado (la verdad es que no es fácil que yo pierda los nervios) levanta el brazo y señala al culpable en cuestión de la tragedia.

“Pero que coj…”.. de repente se cruzan en mi mirada incrédula aún con lo que habí­a pasado, 6 ojos achinados que sonrientemente me miran e inocentemente me dicen, “Nosotlos culpables, nosotlos culpables, jiji“..”Dios mio no puede ser, no puede ser”

Son esos momentos que no sabes si reír, llorar, gritar, restregarte los ojos y pellizcarte. Creo que esto es lo que llaman “Humor amarillo”.

Resumiendo: Tres chinos de menos de 20 años, sin-carnet-de-conducir, de los cuales solo uno chapurreaba castellano, de Be-ni-dorm ni más ni menos y demasiado bien vestidos se habían empotrado con la ayuda del agua, haciendo un trompo, con su flamante BMW en mi pobrecito corsita bien aparcado y sin decir ni mu.

En momentos así se te ocurren cosas inverosímiles como: “A ver, analicemos; tres chinos, llenos de tatuajes, bien vestidos, de la costa, concretamente de Benidorm y con un pedazo de BMW.. coño las Tríadas, ya la hemos cagao, a rebanadas salimos aquí y encima lloviendo!

Total, que a casita me llevaron con mi coche abandonao en la calle, con unos humos como los de Anakin y encima la película por la mitad, un desastre.

 

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Barthestudios

Soy una persona de mente clara y calva reluciente con una incontrolable ansiedad por buscar el juego de palabras perfecto, la situación ambigua convertirla en ingeniosa, transformar frases normales y recitarlas en prosa, hacer chistes por doquier como quien no quiere la cosa... y no la puedo controlar.

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